martes, 25 de abril de 2017

AUNQUE ME OLVIDE

A veces,    veo la bondad en otros  y no la creo . Es  mi biografía   llena de  fracasos , y de un cinismo  que  disfraza  lo  peor de mi mismo, 

No me gusta ser así, hacer daño hasta  hacerme daño: las lianas de los celos, la envidia , el  repudio de la bondad , como un espejo que no quiero reflejarme.  Me siento  corrompido y sin remedio, y necesito  las palmas de tus manos en mis sienes, como una corona.

A veces me odio tanto que te veo  distinta. No me parezco ni en corazón ni en alma  a   quien te amaba hace tan sólo unos años. Ahora  me acuerdo de mi entonces y te veo tan hermosa... Quizás es la lejanía.

Pero este espejo  también me  modifica  a mí mismo, y cuando quiero darme cuenta  soy otro que   desea regresar a ti  amando   a esa desconocida cuyo  nombre es María , que   eres de una  belleza  aldeana , y tiene  un cabello largo , y unas  grietas en tu boca sonriente que  enamoran. 

Vuelvo a verte, - ¡qué alegría!-  tal como eras, como  eres  , como serás ya siempre. Perdóname aunque  no  te ame, aunque me olvide.



lunes, 24 de abril de 2017

MI REFUGIO

Te  miro y permanezco seguro , a sagrado. Es la única forma que tengo de no tener  miedo  a nada , a nadie, ni siquiera a esos miedos que no existen y que tanto asustan.

María, hoy vi fotos de ella - ¡cuántos recuerdos, cuánto amor en esa mirada, cuántas cosas que pude hacer y no hice! ... Pero tú ya sabes como soy, y ella también, por eso acudo a a tus brazos y callo Prefiero estar así, en silencio, a  ese no ver , que es como andar con las manos en los bolsillos  de lo oscuro y no saber huir del  frío  , y aferrarte a la incertidumbre , a  tus mentiras. 

Porque este amor duele

Y lo único que te agradezco es que   me acaricies mientras te digo:

                                  —«Te quiero mucho...»


domingo, 23 de abril de 2017

PARA NO REVENTAR DE ASCO

Escribe  Daniel Pennac que vivimos en una sociedad sin honor que ha perdido hasta el propio sentimiento de paternidad. 

«Hoy en día existen en nuestro planeta cinco clases de niños: el niño cliente entre nosotros, el niño productor bajo otros cielos, así como el niño soldado, el niño prostituido y, en los paneles curvos del metro, el niño moribundo cuya imagen, periódicamente, proyecta sobre nuestro cansancio la mirada del hambre y del abandono.

Son niños, los cinco. Instrumentalizados, los cinco».

Hay  otra clase , la sexta: el niño no nacido .

«Hace unos quince años- se  pregunta-  ¿habría sido yo el pequeño de cuatro hermanos? ¿Me habrían deseado? ¿Me habrían concedido el visado de salida?
Cuestión de presupuesto, como todo lo demás».

En la palabra "deseado", que Pennac acentúa, está la clave. 

Ningún deseo debería llevarnos a olvidar que un ser humano, sea quien sea y tenga el tamaño que tenga, nunca es un objeto que uno puede instrumentalizar y usar o tirar según le convenga.

Pienso  en el  genocidio  silencioso de  los Down .

¡Haz lo  posible  para no reventar de asco!

sábado, 22 de abril de 2017

EL CRUCE DE CAMINOS.

Daremos un gran paso en el camino del amor el día que aceptemos que no somos Dios para la persona amada, y en que le perdonamos que no sea Dios para nosotros. No son dos naturalezas en la que uno lo da todo, y la otra lo recibe todo.

Somos dos indigentes, dos anhelos , la fusión de seres imperfectos con un único impulso que se sabe perdonar en su debilidad.

El amor así vivido es un misterio que importa sólo a dos, y que usa en su vocabulario , sobre todo, dos palabras: "gracias", y "perdón".

¡Ay, los ídolos!. 

El hijo pródigo ha llegado al punto de no retorno. Hicieron de  él un Dios, él  hizo Dios del sexo, de la  gula, de la vida en el desenfreno. Arruinado y hambriento envidia la suerte de los porquerizos. Es más, se le cae la baba viendo comer a los cerdos.

Tiene tres salidas a su  desvarío:

Morir de hambre , o quitarse de en medio.

Convertirse en un animal más de la Circe totalitaria.

Regresar a la Casa del Padre. Él, por entonces, no sabe que será perdonado, ignora la fiesta que le tienen preparada para cuando vuelva.

Tampoco su padre sabe cómo reaccionará al ver a su hijo regresar.

En ese momento nadie sabe nada, y todo depende de la decisión ante un cruce de caminos.



viernes, 21 de abril de 2017

NECESIDADES TERRIBLEMENTE ANÓNIMAS.

He comprendido una amarga verdad: que  nuestras relaciones con la  gente  que  nos rodea  no comportan casi nada personal.

La mayoría de las veces cuando alguien nos ama lo que busca en nosotros es la satisfacción de su propia necesidad de cariño o de expansión. Y cuando alguien nos  detesta, lo que odia en nosotros es su propia irritación, su amargura interior que nuestra presencia reaviva.

Nada personal.

Cualquier otro en nuestro lugar y en las mismas condiciones sería objeto de idéntica simpatía o rechazo. Es tontería pensar que se nos ama o se nos  detesta por nosotros mismos, atribuyendo  a una elección personal sentimientos de benevolencia o de antipatía que proceden de causas esencialmente anónimas. 

Una mujer se fija en ti , y presumes orgulloso de ser "el elegido de su corazón". Pero no es cierto, no es a ti a quien ama. Todo es puro azar. Y cuando te deje puede que te sientas deliberadamente traicionado; pero no es a ti a quien rechaza entonces, sino a la ceniza inútil de su desamor.

Desengáñate, nuestras acciones parecen proceder de una elección libre, pero la mayoría de las veces provienen de necesidades terriblemente anónimas.

Las tuyas y las mías también. 

jueves, 20 de abril de 2017

TE BUSCO

No sé  donde viviré los años que me queden . Será en la prometida primavera ,  que sé que regresará. Atravesaré  la tierra, y preguntaré  por ti donde  quiera que pase .  Cuando te encuentre - ¡qué alegría!- te  diré:  ¡tortolica qué hermosa eres!

Y me iré  por el medio y medio del otoño por entre  la corteza del sauce  , sobre el río  donde las truchas se refugian a recaudo  de los furtivos.

Y tú, mi  ángel,  con las alas de un gris acerado plegadas en tus hombros, me darás a beber en el cuenco de tus manos , y sorberé   esa agua, y mis lágrimas.

María, madre , voy buscando las letras de tu nombre en el agua , mientras bebo , y  no las leo , se me escapan en el brillo de escamas que se reflejan en la superficie. Y  no te puedo llamar aunque quisiese,porque creo no merecer nada de ti.

Estás , amor, acariciando la blanca corteza del abedul, o el lomo del cervatillo que baja a beber a la ribera, o con el mirlo que canta al verte  desde el rosal....¿pero a mi?, ¿ conmigo?, ¿por mi?.

¡Qué sucio me veo mientras te busco para vivir los años que me queden!



miércoles, 19 de abril de 2017

EL GATO ATADO A LA PUERTA DE LA IGLESIA.

Lo  leí  y me  gustó:

En  un poblado indio  hacían el culto todas las tardes. 

Había un gato que molestaba con sus andanzas y correrías, hurgando entre  la bancada de madera, famélico, torvo, arqueándose al acariciar las  piernas  de la feligresía. Un gato de interior, de los que disfruta de las tiendas de campaña de fondo tibio, y muelle.

Un gato pirata, desgarrado y achulado: , cabriolero y divertido.

Juguetón ,se entretenía  con la sombra fugitiva de las  cosas. Cualquier ruido  o movimiento que sucediera a su alrededor le  hacía abrir los ojos desmesuradamente y parar en seco     . 

Como comprenderéis , el gato al brujo de la tribu no  le hacía ninguna gracia. ¿Sabéis  por qué?: el gato aunque sepa que el hombre  es el rey de la creación se queda tan pancho: no es  ni un parásito, ni un comensal, ni un asociado al hombre.

Y mandó que  lo atasen fuera de la puerta del templo, que era una inmensa tienda de campaña.

Pasó el tiempo. El gato se murió y entonces la siguiente generación de creyentes compró un gato y lo ató a las puertas del templo, y las siguientes generaciones escribieron doctos tratados sobre la importancia de tener un gato ataviado a las puertas del templo. 

Si  lo pensamos un poco  , exactamente esto es lo que pasa  con nuestra fe.: que tenemos muchos gatos atados  a  la puerta de nuestro corazón, donde están nuestras creencias  más profundas heredadas de  un brujo cascarrabias, o de unos padres que  no pasaron de la obediencia "perinde ac cadaver",o  de ti, que nos has ido más allá de las verdades de una catequesis muy básica.

Demasiados  gatos atados en la  puerta de nuestra  conciencia.