viernes, 28 de abril de 2017

SAN COYOTE DE LOS BARRANCOS

Wile E. Coyote and the Road Runner /El Coyote y Correcaminos son parte de mi infancia y adolescencia.

Al Correcaminos no lo soporto, así que pasopalabra.

El Coyote tiene todas mis simpatías. Es el ejemplo a seguir por los perdedores del mundo,entre  losque me encuentro. Su creador Chuuck Jones afirmó que “El Coyote es mi realidad”. ¡Y la de muchos!.

El Coyote es infatigable en su lucha por cazar a ese pájaro que, digámoslo ya, es para comérselo, por gilipollas. A pesar de sus numerosas e ingeniosas tentativas, el Coyote no consigue nunca capturar o matar al Correcaminos. Muy al contrario, todas sus elaboradas tácticas terminan por perjudicarlo a él, convertido en la víctima de la exageradísima (e inocua) violencia , comprando armamentos, trampas y herramientas de la marca (ACME) para llevarse a la boca al “bip bip!”.

Se gasta una pasta en material, que le envían los de Acme en transportes carísimos...¿por qué no se va aun buen restaurante y se pide un menú a base de esos pajarracos?.Le va la marcha.

Muchas de sus trampas se vuelven contra el pobre Coyote.

Sus caídas en cañones infinitos, o sobre acantilados rocosos. Impresionaba   verlo caer desde las alturas , hacerse  diminuto  antes de ver la clásica nube de polvo que aparece cuando finalmente se estampa.

Normalmente el problema es que está en el sitio equivocado...es atropellado por un autobús, camión o tren, confundiendo su bocina con el "bip-bip" del Correcaminos. O El coyote "entra" en un precipicio, pero no cae al vacío hasta que mira hacia abajo y se da cuenta de que no hay suelo que le sostenga. O  esa que  pinta  un  túnel  en  la  roca,  y el Correcaminos los traspasa   y, perplejo el Coyote,  intenta  ir  tras  él...¡y se estrella  contra  la  roca!

 A mi esas escenas me encantaban por la cara de pena y angustia que ponía, mirando al espectador suspendido en el aire unos segundos,  dec´´ia   adiós con la mano ...para precipitarse en el inacabable Cañón, empequeñeciéndose en la caída...

En fin, al pobre le pasa de todo, pero no se rinde.

Me gusta esa sonrisa cuando pierde, ese cartel que saca no se sabe de dónde y escribe “¡Help!”.

Los que tenemos una biografía plagada de errores, de finales sin terminar, de pilladas “in fraganti”, de mentiras con patitas cortas, de desánimos por no alcanzar la meta, de vueltas a empezar , de “¡joder, vaya pifia!, de confundir el nombre de la novia por otra, de falsificar una firma de un modo ridículo, de salir de casa con la bragueta abierta...¡qué bien conocemos esa sonrisa de pena de nuestro Coyote!

San Coyote de los Barrancos, ¡ruega por nosotros!
Resultat d'imatges de COYOTE  Y  CORRECAMINOS

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